¡CONOCE LO QUÉ QUIERES!

¿Por qué terminar yendo a los lugares innecesarios, con las personas innecesarias y haciendo las cosas innecesarias a cambio de recuperar tú visión del mañana?



Creo que ninguna persona se imagina de lo que es capaz, hasta cuando su alma es revolucionada. Me atrevo a decir qué tú mismo te desconocerías, porque cuando tú alma directamente es tocada, podrías llegar a alcanzar revoluciones in imaginadas y es, justo allí cuándo conoces lo qué quieres.


Mateo 20:30-33

Comprendo qué cuándo Jesús va cruzando, el alma de un par de ciegos es revolucionada de

maneras incomodas para los demás, pero para ellos su única oportunidad de conocer lo qué quieren, tanto es así, que Jesús decide detenerse.


Mira qué una y otra vez nos encontramos en los evangelios episodios en la vida de Jesús y de las

personas que nos parecen misteriosos, extraños y hasta cuestionables, pero lo peor sería pasar por alto aspectos tan profundos que podrían regalarte un cambio drástico para el bien de tu vida. ¿No te parece que Jesús está tratando siempre de decirte algo importante, algo que podría marcar un nuevo rumbo para tú vida, a pesar de la peor pesadilla que podrías estar viviendo? Si Jesús ha estado pasando por tú vida en repetidas ocasiones, no deberías dejar escapar este momento y conocer desde lo más profundo de tú alma qué es lo que quieres. Su presencia no es solo para que lo contemples y lo veas pasar, es para que puedas conocer el futuro de tú existencia.


Al pasar Jesús, este par de ciegos están sentados en el camino, y nos podríamos preguntar muchas cosas, como de qué conversaban, cuáles eran sus quejas, sus chistes, sus temas, cómo pasaban sus días, porque no estaban ahí para ver y entretenerse viendo lo que no podían estar viendo. Yo noto que ellos sí conocían lo que querían, por eso, gritaban muy fuerte llamando a Jesús. Para nadie es un secreto que en la vida es muy importante saber con quién te rodeas, entonces valdría la pena que verificarás de quién te estás acompañando, porque algunos solo quieren estar sentados contigo, quejándose, pero sin construir una visión del futuro, sin impulsarte a gritar por un mañana, o qué sé yo. ¡Sentado ahí, será muy difícil que Jesús te atienda!

Tuve un familiar que lamentablemente quedó ciego, yo estaba niño, pero yo lo quería, él era muy

generoso conmigo. A pesar de su ceguera, conocía perfectamente el valor de los billetes, con tan

solo tocarlos, siempre que yo lo acompañaba a algún lado me regalaba algo, lo interesante es qué sabía buscar el billete de menos valor. Está persona siempre me impacto porque sabía lo que quería, a pesar de estar inválido de su vista, siempre fue una persona de negocios, siempre se vio y comportó como un empresario, nunca estaba mendigando, nada lo detenía, él sabía lo que quería.


Entonces, sabes qué es lo peor, que te puede estar sucediendo, que te estés acostumbrando a tus

limitaciones, que te estés conformando y siendo astuto para aguantar esa condición, que te estés

rodeando de gente sin sueños, sin retos, sin valores, sin desafíos, sin fe, sin metas, sin proyectos, y

dónde lo mejor que se sabe hacer es criticar, juzgar y descalificar, y terminar desconociendo qué era lo que realmente querías hacer con tú vida. ¿Por qué terminar yendo a los lugares innecesarios, con las personas innecesarias y haciendo las cosas innecesarias a cambio de recuperar tú visión del mañana? Necesitas saber lo qué quieres, y por eso, Jesús te hace esta pregunta: ¿Qué quieres que haga por ti? Esta pregunta está aquí para revolucionar todas las fibras de tú alma. La respuesta de este par de ciegos no fue, “quisiéramos estrenar un bastón”, ellos dijeron: ¡Señor, queremos recibir la vista! Mientras Jesús te hace esta misma pregunta, permite que tú alma se revolucione, y puedas ser claro y contundente con tú respuesta. ¡Hazle saber a Jesús lo qué quieres!

Inspira Church 2018